lunes, 5 de marzo de 2012

relato "corto"

Miró a los ojos de a quien tan bien conocía y no pudo evitar una punzada de tristeza, la última que quizás sintiese, o eso esperaba. Aquellos ojos que antaño encontró llenos de vida e ilusión, ahora estaban apagados, eran mas pequeños y solo transmitían el dolor que llevaba dentro.
Quiso poder decirle algo que lo animase, que todo saldría bien y que al final encontraría la manera de salir adelante; realmente le habría gustado poder decirlo, pero con el corazón en la mano, aquella mirada estaba lejos de cualquier posible salvación. Recordó los viejos tiempos en los que oírle reír era normal, y por dios! Que alegre era ese sonido, su risa era ingenua, llena de esperanza y alegría, y sobretodo sincera y pura, también acudían a su mente en claro contraste con su actual estado, las ganas de vivir que transmitía, esa fuerza que ponía en todo, en cada pequeño detalle, las ganas de hacer y alcanzar metas, la esperanza que depositaba en sus sueños... sueños que al mirar en aquellos ojos desprovistos de toda vida, comprendió habían muerto.
Suspiro profundamente, sin ocultar el pesar que todo eso le provocaba. Ante el se encontraba una persona totalmente distinta a la que conoció años atrás y a la que quiso y de la que se sintió orgulloso de conocer. Ahora solo la carcasa permanecía, era el mismo por fuera, pero por dentro, estaba muerto, yermo, y lo que era peor, sin esperanza. El proceso aunque claro para el, fue tan sutil que hasta que no fue tarde no pudo hacer nada para remediarlo, y ahora que sabía que pasaba, era tarde. Aquel a quien aprecio seguía siendo el mismo, sus valores, su forma de ver las cosas en esencia eran las mismas, solo una cosa cambiaba, ya le daba igual todo.
LA pena tiene cura, el dolor pasa y se mitiga, si al menos ese fuera el problema quizás algo pudiese hacerse, pero una vez la desidia, la desilusión y la apatía limpian el espíritu de todo, sea bueno o malo, ya no hay nada, lo convierten en un páramo donde nada mas puede germinar, y donde no importa que ocurra, todo es una sombra pasajera que recuerda a lo que antes eras capaz de sentir y ya no, dejando que por un instante tan solo, una punzada de nostalgia y tristeza te llene.
Miro por última vez aquellos ojos sin vida, agonizantes y que perdían el poco brillo que les quedaba y se permitió sentir pena una ultima vez. Cerro los ojos y se centro en notar como todo se apagaba, y en un último suspiro, desterró de su memoria, aquella imagen del espejo.

domingo, 4 de marzo de 2012

algomas?

Poco que decir excepto que tal y como decia un amigo hace poco, la vida es una montaña rusa, con subidas y bajas. Que razon tiene, en su frse, decia que lo que debia preocuparte es que el de delante novomite, lo demas es pasajero y en eso no estoy totalmente de acuerdo.
En este momento de mi existencia he pasado de estar en lo mas alto de la montaña rusa, lleno de emociones y sensaciones, a bajarme de ella y quedarme mirando como los demas siguen en ella, y lo que es peor, veo como mi acompañante sigue subida a esa montaña rusa en la que ya no hay sitio para mi.
EStoy muy jodido, en otras ocasiones pese a estar muy implicado con otra persona, sabia que era una ilusion creada por mi, existian sentimientos y mucho mas, pero no eran para mi, pues me invente y reinvente mil veces. Ahora decidid ser yo y parece que efectivamente ser yo no es suficiente (para mi si lo es o lo era) y la perdida es insoportable. No puede evitar que la sensacion de vacio no sea tan inmensa como antes, en las que la culpa por ser imbecil se unia y creaban un desasosieo brutal pero qu sabia podria llenar o tapar. Ahora es mas no tener nada, ser plano. No hay una agujero que me cause el mareo, no es una pena aferrandose con fuerza a ese punto oscuro y desagradable, soy mas como una planicie sin nada, dond la pena no puede quedrse por que no hay nada donde quedarse y al igual que las malas sensaciones no se quedan, las buenas se marcharon tambien.
Estoy triste pero por que estoy vacio, no me rio con mis amigos, no lloro al recordar lo perdido, solamente a ratos el ver que nada me agarra, que no hay nada a lo que aferrarme y sentirme vivo, es cuando la herida se llena y me siento mal, pero pasa al igual que pasan las ilusiones, pasan y se van.
Como siempre me dije y ahora se que es verdad, terminare solo, y no me refiero a solo sentimentalmente, me refiero a solo emocionalmente, poe que ni obligandome me apetece ni quiero ver a nadie y cuando lo hago, es un puto recuerdo de lo asqueroso que es todo.
Cojonudo, ya podriais haber acertado con la apuesta capullos...